¿Qué significa Grace?

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Todos aquellos que caminen en el nombre de Grace no vienen a juzgar, no vienen a imponer nuevas ideologías a países o a personas, vienen al servicio de la solución, de la percepción y del apoyo.

¿Qué significa Grace?

Para que este peregrinaje llegue a ser exitoso, en lo que respecta al trabajo de paz interior y exterior, se necesita de una fuerza espiritual. Por lo tanto esto nos obliga como peregrinos a actuar de una manera correcta y sanadora, a pesar de cualquier situación difícil.

Mientras buscábamos el nombre más adecuado para el peregrinaje, nos vino a la mente la palabra en ingles: GRACE (en español: la gracia). Grace tiene muchas connotaciones: Piedad, bondad, compasión, buena disposición, caridad, consideración, congeniar, y además es el acto mismo de la gracia. Grace me recuerda que estoy caminando en el servicio de una misión superior, en el servicio de la vida y su justicia. Todos aquellos que caminen en el nombre de Grace no vienen a juzgar, no vienen a imponer nuevas ideologías a países o a personas, vienen al servicio de la solución, de la percepción y del apoyo.

Grace tiene la obligación de no incentivar la guerra, sino de terminarla, dónde quiera estés. En el nombre de Grace siempre estoy en búsqueda de la solución no violenta, una solución que crea justicia y sanación y que sirve a las personas involucradas. Para eso, se necesita a veces un veredicto claro, más que condenación.
Grace dice: Estoy dispuesto a ponerle fin a la guerra, entender como terminarla, y a ponerme al servicio de esta solución.

Grace no es creada por el hombre.

Grace siempre se refiere al nivel de orden más elevado de la vida misma.

No soy yo el que juzga, sino la vida misma. Dónde quiera estoy y vengo, primero siempre dejo todos mis prejuicios. No llego con ideas preconcebidas sobre quién es el otro; y no dejo que mis prejuicios se vuelvan la medida de mis acciones.

Durante todo el peregrinaje, siempre practiqué y aprendí a ver el Cristo en cada humano, donde quiera que estuviera: Primero me concentro en el ser humano que es mi contraparte y dejo que me conmueva su historia. Para eso, me anclo lo más posible en este momento. Una y otra vez me imagino que esta persona sentada enfrente de mí podría ser yo misma. Podría yo también ser una colonizadora judía, o palestina o podría ser una joven israelita que está a punto de incorporarse al ejército. También podría ser el soldado que acaba de dispararles gas lacrimógeno a los niños palestinos. Detrás de todos los papeles y de todas las máscaras de la alienación, busco el ser humano en su esencia.

Por supuesto, no siempre logro este tipo de presencia. ¿Cuántas veces me indigné por la concepción del mundo de un rabino extremista o un musulmán fanático? ¿O cuántas veces he descubrí en mir interior mecanismos de defensa y tuve una reacción de rechazo al escuchar las acusaciones e historias de sufrimiento de los palestinos que viven en Cisjordania o la retórica fanática de los colonos israelitas?

Grace requiere de auto-conocimiento, y este auto-conocimiento no es siempre fácil de conseguir. Descubrir las faltas de los demás es más fácil y más placentero que el desenmascararse uno mismo. Cuando estaba sentada frente a un joven militar que me explicó los valores ideológicos de su estado lleno de convicción, entonces todo dentro de mí quería gritar de rabia e indignación.

Repentinamente me vino a la mente: Él podría ser mi hijo. E inmediatamente veo el ser humano.

Éste es el primer paso que crea una apertura. Ahora todo depende en sí seré capaz de decirle sin miedo sobre la verdad que veo.

 Cuando estoy caminando en el nombre de Grace, intento principalmente encontrar al ser humano y me dejo tocar por él, y no por la concepción del mundo que él representa. Siempre cuando nuestras reuniones se iniciaban con los debates ideológicos se perdía todo. Nadie escuchaba más, e inmediatamente comenzaba el caos emocional. Las reuniones tenían un desenlace totalmente distinto si el contacto humano sucedía.

Así surge Grace.

Me dejo tocar y intento a tocar. Siempre que me es posible llego a lugares con mi corazón abierto. Fue lo mismo cuando me encontraba a soldados y oficiales, a palestinos campesinos y agricultores o con colonos israelitas.

Grace surge de la fuerza y de la conexión con la fuente de la vida.

No debe de confundirse con un estado de miedo, en que uno no se atreve a hablar lo que ve, ni decir las injusticias por su nombre.

En el estado de Grace no juzgo, pero tengo el coraje de decir la verdad. Quiero decir la verdad de tal manera que alcance el otro, que cambie al otro, no con el fin de tener la razón, y así seguir incentivando la guerra.

En nuestra realidad diaria nos cerramos a ambos lados, ante la verdad de la víctima y ante la verdad del agresor e inmediatamente imponemos nuestra concepción del mundo sobre ambos bandos. Lo más importante es que nuestro punto de vista sobre el mundo sea correcto. Esa es nuestra protección para no ser realmente tocados. Solo porque estamos ya tan cerrados, es que podemos soportar las noticias del mundo.

Nos sentimos aliviados cuando podemos distinguir entre los buenos y los malos. Vivimos nuestra vida cotidiana bien cuidada, y pensamos que somos buenas personas cuando realizamos una pequeña obra de caridad. Es así como nace el insidioso fascismo de nuestra era.

La gente cierra sus puertas de clase media a la realidad, hasta que ellos también se ven golpeados por la ola de la vida real – que se siempre han reprimido – y que ahora muestra su lado más atroz y brutal.

La vida misma no es cruel, pero su parte reprimida se muestra cruel y violenta. Esto lo podemos ver en los matrimonios en crisis, en las enfermedades, en el aumento de los porcentajes de suicidio, en las enfermedades psiquiátricas, en el alcoholismo y otros problemas similares. Hasta que realmente despertamos.

Grace nos recuerda que detrás de esta horrible dimensión de nuestra cultura que rápidamente pareciera no ofrecernos ninguna salida, existe otra verdad y realidad. Es una verdad muy simple, que es la misma en todas partes.

 La verdad es diferente de la ideología porque es simple y sencillamente verdad.

Se me rompió el corazón al ver que en la mayoría de los casos los conflictos son nuevamente alimentados por concepciones y convicciones del mundo, para que la gente se dispare entre si. Por nuestro miedo a la verdad de la vida ,declaramos nuestras opiniones y puntos de vista como la verdad,por los que luchamos hasta el fin,lo que genera la guerra psicológica que al final conduce a la verdadera guerra armada. Creemos en una verdad que no tiene nada que ver con la verdad. Son las historias de nuestra socialización con las cuales nos identificamos.

Repentinamente miras en el espejo distorsionado de la humanidad que se ha separado de sus raíces. En todas partes, ves el mismo patrón básico de miedo, rabia, impotencia y dolor y como resultado, la guerra con sus venganzas destructivas. Es la vida reprimida la que para poder sobrevivir elige la venganza.

Aquí, moralidad no tiene sentido. Imagínate que enfrente de tus ojos matan a tu hijo, ¿no es la venganza tu primer y más fuerte impulso?

Esto se puede ver en todas partes, en diferentes grados, en mayor o menor escalas de crueldad, sin embargo el patrón básico es el mismo. Se puede encontrar detrás de cada ideología, detrás de cada religión, detrás de todas las concepciones del mundo; todos nos hemos convertido en víctimas de una cultura imperialista. Atrás de esta avalancha de sufrimiento que cubre todas las áreas en conflicto del planeta y escribe la historia de dolor de víctimas y perpetradores, atrás de todo eso encontrás en todos lados la misma hambre, la misma hambre por la vida, el hambre por el amor, el hambre por la confianza y el hogar, hambre por reconocimiento y hambre por ser visto y comprendido. Esta hambre es independiente a cualquier cultura. Simplemente existe, en cada ser humano.

Grace siempre nos lo recuerda.

Grace es una candidez conscientemente escogida que nos ayuda a no confundirnos en el océano del concepciones del mundo para que así podamos reconocer y proteger la simple y elemental verdad que se encuentra detrás de todas las cosas. Creas aperturas para el llamado de la vida.

Ves el cuerpo colectivo del dolor delante de ti, que ha llevado los judíos a su terrible destino, ves la locura colectiva de los alemanes en eso que incluso hoy en día no han sido capaces de ver su pasado y sanarlo realmente. Ves el resultado de una mal guiada religión y cultura patriarcal en que las guerras son parte como un espectáculo natural de un cielo de tormenta, y eso ha pasado durante miles de años.

Toda la historia de las víctimas y los agresores y la identificación con ellos debe terminar. Aquí la historia del mundo está esperando por la gran transformación, por el gran despertar.

Grace siempre nos recuerda que este cambio no se puede realizar a través de nuestras fuerzas individuales.

Grace nos recuerda sobre lo sagrado que es cada momento de la vida.

Grace nos recuerda que la única manera de escapar del callejón sin salida es que nosotros como humanidad regresemos a fundamentos verdaderos de la vida y el amor, de la confianza y la verdad.

Grace es el poder de un largo aliento que perdurará porque ve un nuevo amanecer en el horizonte de la historia,una cultura paradisíaca de amor y caridad, una cultura que honra las diferencias mientras que reconoce los valores comunes.

Grace es como un cordón umbilical que nos conecta a esta visión y que desde ahora nos permite actuar desde su espíritu, abundancia y belleza.

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