COMUNIDAD COMO TEMA DE INVESTIGACIÓN

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Extracto del texto: ¿Es la paz posible? Declaración del Proyecto I de Dieter Duhm

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No podemos poner en practica las mejores metas si no somos capaces de fundar comunidades que funcionen y sean capaces de sobrevivir. El humanismo ecológico necesita una nueva estructura social. A través de la historia del proyecto, han sido recolectadas experiencias admirables en relación a la convivencia humana, que nos han llevado a pensamientos más profundos sobre la creación de comunidades y sobre la solidaridad humana.
Si queremos poner en practica un humanismo ecológico sostenible, tenemos que encontrar un humanismo verdaderamente humano, social y sexual, que libere a los/las participantes de las cargas y los dolores del pasado. Las dificultades que surgen en el camino del proceso de cura global no están solo en el mundo exterior, sino también en nosotros mismos. Principalmente los campos de conflicto a causa del dinero, el poder, el amor y el sexo crean barreras interiores que no son superables solamente con apelaciones por la paz. En la convivencia diaria, muchas veces son factores aparentemente muy simples como la necesidad de contacto no realizada, las aspiraciones a dominancia, la competencia en el amor y el sexo, los celos, las proyecciones negativas inconscientes, el miedo a ser juzgado etc., que han destruido grupos desde dentro en centenares de proyectos desde los años sesenta. Pero como en estos factores no se trata solo de lesiones individuales, sino principalmente de las consecuencias de una enfermedad cultural colectiva, tampoco se pueden solucionar permanentemente a nivel individual.
Todos llevamos en nuestro interior el dolor primordial de una gran herida. Todos llevamos, como dice el ex-soldado de Vietnam y hoy Budista – Zen Claude Anshin Thomas, nuestro “Vietnam en nosotros”. Todos fuimos víctimas y culpables y fuimos heridos muchas veces a lo largo de nuestro viaje de vida kármica. Trabajo de cura en el sentido referido aquí significa curar estas heridas en uno mismo y en otros. Esta es la tarea y esta es también la promesa que nos fue dada con la parábola divina: Debéis y podéis curar las lesiones del pasado. Las guías para esto son: Verdad – apoyo mutuo – responsabilidad para la comunidad y servicio a la vida. Y además de esto: Ayudad a otros y seréis ayudados.

Así, llegamos a un entendimiento más profundo del término “sostenibilidad”, pues los cambios ecológicos necesarios exigen cambios humanos, y estos solo pueden realizarse permanentemente si llegamos a la raíz y desarrollamos nuevas estructuras básicas para la cultura y la sociedad. El establecimiento de la confianza entre los seres humanos, el posibilitar la verdad y la transparencia interpersonal no es solo un tema individual sino principalmente social, cultural, económico y político. Este es un pensamiento fundamental del proyecto de los Biótopos de Cura. Tenemos que desarrollar comunidades es las que la mentira, el engaño y la traición ya no posean una ventaja evolucionaria. Necesitamos nuevas estructuras sociales que realmente posibiliten una convivencia duradera en relación la verdad, el amor y la confianza. Es una pesada herencia histórica que acosa nuestras existencias individuales hasta dentro de los espacios más íntimos. Este tema tiene que ser solucionado, para que las fuerzas entelequiales puedan liberarse completamente y volverse activas.
La investigación del proyecto de los Biótopos de Cura trata de desarrollar comunidades futuras, que sean capaces de ofrecer a sus participantes nuevas experiencias de sanación y desarrollo que surgen de una nueva experiencia de confianza. Tales comunidades inevitablemente pasan por una serie de experimentos internos, con los que amplían sus fronteras actuales y abren territorios nuevos. Se trata de expansión de fronteras y de posibilitar otros puntos focales internos para la propia vida. Esta es una aventura de investigación de gran significado, quizás la aventura mas grande de nuestro tiempo. Lynn Margulis, la conocida bióloga, dice sobre esto: “Si quisiéramos sobrevivir las crisis ecológicas y sociales, que hemos ocasionado, estaríamos probablemente obligados a dedicarnos a experiencias comunitarias completamente nuevas y dramáticas.”

Quizás algunos se extrañen y pregunten si tanto trabajo de investigación intensa es realmente necesario para fundar comunidades que funcionen y para desarrollar nuevas formas de vida en el sentido de una sostenibilidad estable. La respuesta es inequívoca: Sí, es necesario. Los habituales modelos alternativos de la vida simple nunca funcionaron por mucho tiempo porque no estaban a la altura de las fuerzas destructivas inmanentes de los tiempos modernos. Los problemas que deben ser resueltos a fines de la era patriarca – capitalista – imperialista ya no solo pueden ser resueltos a nivel de un comunismo agrario de comunidades cristianas primitivas o budistas (aunque puede ser temporalmente una verdadera ayuda para muchos participantes). Los temas de nuestro tiempo están de tal modo enredados y ligados unos a otros, que no pueden ser resueltos aisladamente. Una ecología realmente no violenta no podrá ser desarrollada sin una nueva relación con nuestra propia naturaleza interior; la naturaleza exterior y la interior son dos lados de la misma cuestión y ambas son movidas por la misma energía vital. Mientras reprimamos o reneguemos nuestra propia naturaleza difícilmente tendremos una relación cariñosa con los seres de la naturaleza. Lo mismo es cierto en tecnología y medicina. El cambio de paradigmas exige una creciente cooperación con aquellas fuerzas interiores que hasta ahora en la mayoría de las veces fueron reprimidas y combatidas. Son fuerzas psíquicas, que tienen efecto en toda la materia viva. Teilhard de Chardin las describió como el “lado interior” de las cosas y con esto abrió una nueva visión del mundo material. Las fuerzas cósmicas, super-conscientes, subconscientes o reprimidas, que hasta ahora fueron adjudicadas como áreas separadas de psicología profunda, religión, magia y arte, tienen que ser poco a poco integradas en una manera consciente de vivir, para disolver la esquizofrenia latente de nuestra cultura actual. Esto significa crear una nueva imagen de nosotros como seres humanos.
La garantía más poderosa para el éxito del trabajo son las fuerzas que crean el campo morfogenético, que comienzan a actuar en cada comunidad tan pronto como el acuerdo es encontrado entre los participantes en relación a nuevas experiencias y superación de limites. Entonces ya no es solo la fuerza propia, sino principalmente la fuerza del campo la que hace posible nuevas experiencias para los participantes. Entonces ya no tenemos que hacerlo todo nosotros mismos. Nosotros hacemos lo que podemos, y el resto “Let God do” (“Que Dios lo haga”).
Algunos criterios psicológicos del trabajo de alta tecnología moderna deberían ser aplicados al trabajo de la investigación interpersonal, espiritual y ecológica, para que una fuerza de paz efectiva y por fin superior pueda surgir. Estos criterios se relacionan con la energía espiritual-mental, con la fuerza de voluntad, la continuidad y la alegría anticipada por los resultados. También incluyen la creencia en el éxito, estar dispuestos a ir más allá de casi todas las limitaciones y la declaración de lo que hasta ahora parecía imposible es realmente posible. Aquí, el llamado es hacia la experimentación e investigación, no al apego a viejas creencias. En los tormentosos procesos de transformación de nuestro tiempo, el universo, que está en un constante estado de evolución, proyecta constantemente nuevos futuros en el horizonte de nuestro campo visual. El trabajo de investigación en las áreas interpersonales y comunitarias también significa siempre estar al tanto de este desarrollo sin stress. La calma correcta está en la velocidad correcta. La actitud correcta está en la fuerza de voluntad que se prepara para un trayecto largo y difícil. Aquí, queda claro que nuestra condición mental y física son muy importantes.
Uno puede imaginarse la dimensión de los temas con la que un grupo de personas tendrán que enfrentar si se quiere aceptar la tarea de crear un modelo de sociedad por un futuro sin guerra. Pero ¿no vale también aquí la regla fundamental: Mientras más grande es la tarea, más grande es el poder que viene a nuestra ayuda?

Procesos de cura en la comunidad a través del establecimiento de confianza
„Felicidad es estar a salvo en algo mayor”.

Una vida plena también depende en como yo respondo la pregunta: ¿para qué o quién estas haciendo todo esto? Si la respuesta esta convincentemente orientada hacia algo mayor que la propia persona, una vida plena podría ser realizada. Problemas personales requieren un nivel de orden más elevado para ser solucionados. Uno de estos niveles de orden más elevados es la comunidad. Comunidad significa vivir en un base comunitaria en vez de privada. Tal vez esto sea uno de los cambios de paradigma más radical de todos: el cambio moral y espiritual/mental de un modo de vida privado a uno comunitario. Solo así pueden ser duraderamente desmantelados los mecanismos de protección y defensa a los que las personas de nuestro tiempo fueron habituados en su existencia aislada. El proyecto de los Biótopos de Cura sufrió a lo largo de los más de 30 años de historia algunos grandes golpes del destino. ¿Cómo es que la comunidad pudo sobrevivirlos? Porque había desarrollado un campo de energía estable que mantuvo a los participantes unidos. Los participantes ya estaban suficientemente familiarizados con las reglas de forma de vida comunitaria para no caer en resignación individual.
Comunidad significa conocer realmente a otras personas y ver quienes son verdaderamente. Poco a poco entramos al mundo humano que está más allá de nuestros filmes y fachadas. Aquí ocurren los verdaderos encuentros de centro con centro, de verdad con verdad, de los cuales surge la verdadera confianza. La confianza es la fuerza de cura más primordial y efectiva de todas. La primera de todas las tareas de una comunidad es por esto crear confianza entre los participantes. ¿Es posible tener una noción de lo que esto significa? ¿Hay consciencia de cuantas brechas fueron abiertas en la época patriarcal de la historia: entre hombre y mujer, entre padres e hijos, entre jóvenes y viejos, entre pueblos y culturas? La tarea de restablecer la confianza primordial perdida es equivalente a la tarea de activar corrientes de información completamente nuevos en el código genético humano. Antiguos modelos de conducta tienen que ser dejados de lado y substituidos por nuevos. Es un proceso de aprendizaje sin igual. ¿Pero no tiene razón Elisabeth Kübler-Ross cuando dice que todos los procesos de aprendizaje en la vida llevan al final a aprender a amar? ¿Y no deberíamos ser capaces de hacer esto? Miremos con más distancia esta pregunta. La humanidad ha construido estaciones espaciales en el universo, inventado proyectiles autopilotados, descodificado el código genético y disparado con nano-cañones contra células de cáncer – ¿no debería ser también capaz de solucionar sus temas interiores con igual empeño y perseverancia?

One thought on “COMUNIDAD COMO TEMA DE INVESTIGACIÓN

  1. Excellent and very true, goes beyond the superficial and separates once and for all the concept of “eat flowers” of those of us who believe in an environmentally friendly manner, peaceful and spiritual.

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