VISIÓN DEL ALMA

en de es
Para un futuro sin guerra

Traducido del aleman por Ana Conthe y Simon Andrin Westermann

//www.dreamstime.com/royalty-free-stock-photography-active-splitting-aurora-borealis-arc-image411777Para los amigos por todo el mundo.
Venimos todos de la luz, y estamos constituidos por luz. En el centro de luz del mundo vemos la unidad de todos los seres. El camino de la sanación global podría consistir en conectarnos -nuestros pensamientos, nuestros cuerpos, nuestros sistemas de vida- de nuevo con la luz. Para ello deben desarrollarse formas de vida en las que pueda surgir una profunda confianza. La luz pasa a tráves del canal de la confianza. Confianza entre los seres humanos, confianza entre los géneros, confianza entre el ser humano y los animales y todos los seres de la naturaleza, confianza y sentirse seguro en el mundo.

El trabajo no es fácil, pues venimos todos de varios miles de años de historia de guerra, violencia y destierro. Esta historia yace hoy como una película traumática sobre la Tierra. Una sombra colectiva de miedo y falta de fe se encuentra en el alma de humanidad de hoy. Para transformar el holograma de miedo y violencia en un holograma de amor, trabajamos desde hace muchos años sobre modelos de vida en los que puedan ser experimentadas colectivamente la confianza y la solidaridad.

Las visiones de futuro actuales se ocupan de los asuntos materiales e ignoran los internos. El Proyecto Marte, en el que trabajan alrededor de cuatro mil científicos e ingenieros, da testimonio de grandes visiones y posibilidades técnicas. Pero ¿qué sucedería si tuviera éxito? La gente exportaría a Marte sus penas de amor, su miedo y sus pensamientos de guerra. La civilización que se creara ahí pronto estaría en un estado tan grave como el de la Tierra. Los diseños utópicos de este tipo ignoran el núcleo interno del problema. No sufrimos por poca tecnología, sino por una pérdida global de confianza y hogar del alma. La humanidad ha perdido su ancla. Casi ninguna pareja puede mantener la alegría con la que se encontraron una vez. Más gente muere a diario por amor roto que por accidentes de automóvil, por no hablar de la suerte de los niños. Donde no se recibe amor, surge la violencia. La guerra global resulta de los campos internos de conflicto entre la gente. La zona de crisis central de nuestro tiempo es la relación entre los seres humanos.

Si queremos desarrollar planes de paz realistas, tenemos que observar el timonaje interno de todos los procesos terrestres. Lo que sucede en el exterior viene del interior. Esto tiene consecuencias enormes para nuestro propio trabajo interior: Lo que queremos sanar en el exterior, tiene que ser sanado en nuestro (propio) interior. La utopía concreta es una utopía del alma. Cuando podemos percibir la imagen de amor del alma en nuestros amigos y en nosotros mismos, nos acercamos a una visión para toda la humanidad. Nos transporta una nueva corriente de energía que prepara hoy la transformación global. Los cambios del tiempo que llega se basan en una transformación del subsuelo arquetípico en el alma colectiva de la humanidad. Las imágenes arquetípicas de miedo y juicio, de poderes oscuros y dioses castigadores, que la era de violencia ha dejado en la humanidad, están siendo transformadas en imágenes arquetípicas de unidad, reconciliación y solidaridad. Reconocemos hoy que surge una nueva comunidad planetaria, transportada por las nuevas imágenes del alma. En relación a esto, saludo a nuestros amigos en San José (Colombia) y Sao Paulo, en Lisboa y Leipzig, en Arawaka (Nuevo México) y „Tent of Nations“ (Cisjordania), en Belén, en Tíbet, Dharamsala y Tilonia (India). Te saludo, Vasu, y a tu comunidad en Tilonia. Os mandamos amor y salud. Os saludamos a todos, sabiendo que a menudo tenéis que trabajar bajo condiciones mucho más difíciles que nosotros aquí en Portugal. Sois las comadronas de una nueva Tierra y una parte de la creciente comunidad mundial. Que encontréis fuerza en esta imagen de nuestra familia planetaria.

En el centro de los dolores del alma se encuentra a menudo el tema número uno: sexo, amor y pareja. Aquí antes que nada tenemos que ver nuevas imágenes del alma, crear nuevos iconos e incorporar nueva información genética en el cuerpo humano. No puede haber paz en la Tierra mientras haya guerra en el amor. La antigua imagen de pareja y matrimonio era demasiado estrecha como para poder hacer frente a las tormentas violentas del poder erótico del mundo. Vemos hoy el esbozo de una nueva cultura erótica, en la que cabe más libertad y más verdad. No se trata de la decisión ideológica sobre la cuestión de monogamia o poligamia, sino de la verdad y la confianza en el amor, y el fin de la guerra latente entre los géneros. Aquí, sobre todo aquí, se encuentra la bifurcación hacia una nueva vida en común del ser humano- y también hacia una nueva vida en común del ser humano con todos los seres. ¿Sabemos lo que se le hizo al alma humana, sobre todo a lo femenino, en los milenios de guerra masculina? La guerra contra la mujer y el cuerpo no tuvo límite. La palabra „lujuria“, expresión para el placer sexual del cuerpo, tiene hoy el rango de un término sucio. Las mujeres que revelan su placer sexual tienen que temer ser despreciadas o denunciadas por ello. Aquí la historia cultural masculina ha grabado profundamente sus mentiras en la carne. Aquí necesitamos todos un cambio fundamental de valores en el sentido de una nueva percepción y un sí a la vida. Una civilización libre de violencia surge de una nueva relación entre los géneros. El hombre y la mujer son las dos mitades del ser humano. El alma encuentra su felicidad y su ancla ahí donde esas dos mitades se encuentran unas a otras de nuevo en un amor libre de miedo.

Cuando hablo del „alma“ no me refiero a retroceder a un espacio interior aislado del mundo, sino al despertar de la realidad de nuestra existencia. El mundo está hecho de alma. Cada animal, cada planta, cada agua, cada montaña tiene alma y por tanto reacciona a las energías del alma. La tarea del trabajo de paz global consiste, entre otras, en percibir las fuerzas del alma en la materia del mundo y dirigirlas hacia nuevas direcciones. De ahí surgen nuevas perspectivas para nuestra cohabitación con el mundo, nuestra colonización de la Tierra, nuestra reintegración en la gran familia de la vida, nuestros sistemas de información sutiles en ecología y tecnología. Ésta es la investigación necesaria para un verdadero futuro sin guerra. Esto sucede primero en comunidades pequeñas que tienen el valor de adentrarse en esta aventura del alma. Son los puestos de escucha para las diferentes posibilidades de cambio, los lugares de la fundación de una nueva matriz de vida, centros de investigación para „Biosfera 3“, talleres de un cambio arquetípico. Cada odio puede transformarse en amor, cada miedo puede transformarse en fuerza si se gira el gran calidoscopio. El gran calidoscopio es la pauta de luz a través de la cual las imágenes de fuerza de la Matriz Sagrada fluyen en nuestra conciencia.

Los poderes sagrados del universo han tocado siempre la conciencia humana. Pero se estaban forzando a través de un prisma cruel en el que se doblaban, distorsionaban y cambiaban en su opuesto. La gente comenzó a perseguir y destruir lo que una vez había amado. Lo que se encontraba bajo el ombligo, el oscuro mundo de criptas y tumbas, cuevas y corredores secretos, se desterró al mundo del mal y se perseguió en consecuencia. El chakra sexual superior de la mujer era un tabernáculo de antiguos cultos de misterio. En este centro femenino de vida, la iglesia masculina emergente localizó la fuente del mal. En este camino de tergiversación, la oscuridad sagrada, que de hecho es parte de la vida y fuente de sanación, pasó a formar parte del delirio colectivo del pecado, la hoguera y el infierno. Ahí yace, profundamente reprimida hasta hoy en día. Es parte de la tarea central de los próximos tiempos liberar esas antiguas fuentes de los calabozos de nuestra alma, para sacar a la diosa de la tumba, para sacar lo reprimido a la luz y para humanizar las fuerzas ahí contenidas. Creo que éste es un proceso fundamental de la próxima transformación global. Mientras el mal viva en nosotros sin ser reconocido, no podremos sanar la Tierra. Mientras nuestra alma esté en secreto llena de imagénes de terror de un tiempo antiguo, no podremos creer en una paz global. Cuanto más entendamos estas interconexiones, mayor será el reto de encontrar una nueva visión de conjunto para una civilización humanitaria en una Tierra humanitaria. Esta visión existe.

A través de los descubrimientos sutiles en el cuerpo de la naturaleza, en las frecuencias del agua y en los ritmos de los animales, lenta pero seguramente seremos dirigidos hacia la unidad incomprensible de todas las cosas dentro de nosotros y por encima de nosotros. Esta familia de vida es mucho más grande de lo que habíamos pensado. ¿Forman parte de ella también las estrellas? ¿Son órganos vivos en un universo lleno de alma? ¿Deberíamos realmente estar en una comunicación galáctica que nos está siendo transmitida en cada gota de agua? ¿Podemos de repente obtener percepciones e información „no esotérica“ sobre la influencia de estrellas distantes sobre la Tierra, de apariciones extrañas en el cielo, círculos de las cosechas o fenómenos de OVNIS? (¿o debemos continuar dejando estos temas a los departamentos secretos de proyectos de investigación militares?) ¿Podemos quizás crear ya la existencia cósmica que siempre hemos proyectado en el „cielo“ aquí en la Tierra? Estoy convencido de que esto sucederá y que no tardará mucho. La existencia cósmica en la Tierra será muy sensual; la transformación tiene lugar en el cuerpo. El cuerpo humano es una representación del cuerpo de la Tierra. Una luz podría surgir en el centro de Nammu del cuerpo femenino e iluminar la belleza que todos conocemos de tiempos antiguos pero que hemos olvidado.

El panorama del alma que he esbozado aquí necesita una sólida base material para su manifestación: nuevos sistemas de vida, sistemas de abastecimiento descentralizados de agua, alimentos y energía, ecología, tecnología y economía. Para que crezca el nuevo poder interior, necesitamos un buen marco material. La conexión interior con todos los seres recién recuperada requiere una forma de arquitectura que incluya la posibilidad de hábitats para animales. Los pájaros, los sapos e incluso las serpientes y las ratas pueden ser colaboradores en el sindicato global de paz. (Las experiencias que hemos tenido en este área exceden toda imaginación.) Los nuevos modelos de vida tienen que manifestarse en la realidad. Esta es una condición previa para que la transformación tenga éxito. La manifestación global sucede a través de modelos reales, nuevos experimentos se desarrollan y prueban primero en comunidades pequeñas, antes de extenderse por el mundo. A través del trabajo material concreto, los colaboradores adquieren el arraigo y el poder necesarios que les hacen capaces de perseverar, incluso cuando las crisis y dudas temporales eclipsan su alegría. Somos todos compañeros en el „viñedo de Dios“ y a veces encaja la frase „Comienza con las manos, y Dios cuidará del corazón .“

Escuchamos la llamada de socorro de la Tierra, cada día más. Si todos los seres que se encuentran ahora en un dolor indecible pudieran gritar, la Tierra entera sería un solo grito. Pero también vemos el otro mundo. Vemos un futuro en el que ningún niño es abandonado por sus padres, ninguna mujer violada, ningún animal torturado, en el que ninguna madre llora por su hijo asesinado y ningún hijo va a la guerra, pues ya no hay guerra. Vemos un mundo sin miedo y sin guerra. Esto ya no es solamente un sueño, pues tenemos los conocimientos tecnológicos, ecológicos, sociales y espirituales para construir este nuevo mundo. Por ello fundamos lugares en los que los conocimientos necesarios puedan unirse. Uno de estos lugares es Tamera, en Portugal. Queremos desarrollar modelos de vida que estén de acuerdo con el orden universal de la vida y con la Matriz Sagrada del universo, ¡para de una vez por todas acabar con la guerra en nuestro planeta! Esperamos una amistad y una cooperación globales.

En el nombre del amor.
En el nombre de los niños en todo el mundo.
En el nombre del calor para todos los seres.

Share your thoughts:

Your email address will not be published. Required fields are marked *