Oración en el umbral

en de es pt-br
Gran Espíritu, ha llegado un momento crucial para todos los seres que habitamos este planeta.

Ha sido suficiente miseria la que hemos vivido. Este dolor ya no tiene que continuar. Guía mis pasos y mis palabras hacia la imagen de la resurrección y la revelación que están por llegar. Y para poder creer con creciente firmeza en ese milagro, por favor, revélalo en mi propio ser, en mi propia vida y en mi propio renacimiento.

Te pido con todo el poder del interés personal que todo ser vivo necesita: revela en nuestras propias vidas la fuerza de cambio que trae esta transformación mundial. Todos nos hemos hundido, hemos vivido un terrible trauma mundial en nuestro viaje kármico, hemos sido torturados, dañados y heridos; todos hemos comenzado a dudar y en algún momento a rebelarnos contra Tu palabra, y algunos incluso hemos perseguido a aquéllos que Te querían ser fiel.

Todos llegamos hasta un punto en el que la miseria era tan grande, que no pudimos hacer más que gritar para que alguien nos ayudara. Y poco a poco hemos comprendido que nuestros intentos de protegernos para siempre del miedo y del sufrimiento, no hicieron más que pasar estos miedos y sufrimientos a nuestros hermanos. Ahora comenzamos a comprender la magnitud del círculo vicioso al que nos llevó el inmenso sufrimiento de este mundo terrestre. Comenzamos a comprender que fuimos nosotros mismos, los humanos, quienes hemos generado este dolor colectivo. Y reconocemos que somos nosotros, los humanos, a quienes nos ha llegado el deber y la oportunidad de poner fin a este dolor.

En efecto, hemos llegado a un umbral desde el cual podemos ver con certeza un futuro diferente. Un mundo liberado de la pesadilla de una guerra mundial que duró miles de años. Aquí, oh Señor, abrumado por lo que ha visto mi mente, quiero arrodillarme ante Ti. Aquí terminó un viejo círculo. Hemos sobrevivido. ¡Ahora queremos levantarnos de nuevo y de nuevo unidos a Ti!

Hacía mucho tiempo que ya no Te comprendíamos y que Tú ya no te revelabas, al menos no de manera que nosotros pudiéramos entender. Pero ahora estamos comenzando a verTe de nuevo; y de nuevo podemos volver a decir las palabras de Jesús: “Venga a nosotros Tu reino. Hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el cielo. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre, Señor.” (Mateo 6:10-13)

Gracias y Amén.

Share your thoughts:

Your email address will not be published. Required fields are marked *