El Gran Plan y su Implementación

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El Plan de los Biótopos de Sanación

Queridos amigos:

Escribo desde Malta, a donde he venido con Sabine Lichtenfels a escribir un manifiesto sobre Eros con pensamientos básicos para nuestra Escuela de Amor. Estamos frente al mar, cerca de la costa africana y de Lampedusa, en medio de un caos mundial que sacude el planeta con un sufrimiento humano indecible. La situación de los refugiados es una tragedia de la humanidad toda. Muchos de nosotros hemos ofrecido nuestras manos y corazones solidarios, y hemos visto con nuestros propios ojos lo que está pasando por ejemplo en Lesbos. Para nosotros es claro que se necesita un nuevo tipo de respuesta. Podremos acabar de forma permanente con la penuria de los refugiados solo si hacemos cambios fundamentales en las condiciones sociales de sus países de origen y destino. Si la forma en que entiendo el mundo es correcta, podemos hacerlo. Pero hacer posible lo imposible requiere un cambio profundo en nuestra forma de pensar. En este artículo me propongo echar luz sobre la lógica de la sanación global.

Leí recientemente un artículo de Martin Häusler en donde el autor asegura que se puede acabar con la guerra global rápidamente. (Häusler, Martin. Der Traum vom Blitzfrieden [El Sueño de la Paz Instantánea]. https://www.bilanz.de/leben/traum-vom-blitzfrieden) Es una idea bonita, y de hecho también creo lo mismo —que es posible acabar a nivel global con la guerra de un modo sorprendentemente rápido. Pero también creo que esto no va a suceder de la noche a la mañana. Para conseguirlo necesitamos un corazón honesto y un plan que pueda ser implementado a gran escala. También se requiere el cumplimiento de ciertas condiciones relativas a la existencia humana. ¿Qué tipo de condiciones?

Reconocer la necesidad de un cambio fundamental de sistema es una condición básica. Necesitamos nuevas bases para nuestra cultura humana, un nuevo concepto para cohabitar nuestro planeta y una nueva forma de coexistencia entre humanos y el resto de los seres. Y este concepto ya existe. Se encuentra en un orden superior de la vida que nosotros llamamos la “Matriz Sagrada”. Estos nuevos fundamentos están contenidos, al menos como posibilidad, en los genes de todo ser vivo. La esencia de esta matriz es la unidad de todos los seres, el patrón universal de información que conecta todo. (Ver Duhm, Dieter. La Matriz Sagrada: De la matriz de la violencia a la matriz de la vida. (Tomos 1 y 2). Verlag Meiga, 2012) Desde el proyecto de los Biótopos de Sanación hemos trabajado durante décadas en un intento de formar comunidad y restaurar el medio ambiente en consonancia con la Matriz Sagrada.

La humanidad perdió de vista este patrón hace mucho. El sistema patriarcal-imperialista-capitalista generó un campo morfogenético de guerra bajo el cual la vida en la Tierra ha sufrido crueldades indecibles durante milenios. Estamos todos marcados por esta historia, como una herencia colectiva. Somos todos parte de este trauma. Para manifestar la sanación global necesitamos un poder colectivo que sea más potente que nuestro pasado. Es preciso disolver el trauma colectivo; el campo morfogenético de guerra tiene que ser transformado en un campo morfogenético de paz. Este proceso funciona mediante la creación de nueva información que debe llegar a la noosfera y a las personas. (“Noosfera” es un término acuñado por el filósofo Pierre Teilhard de Chardin. Hace referencia a la esfera de información y pensamiento que rodea la Tierra, al cuerpo espiritual de la humanidad y el planeta.)

Nueva información

La información a la que me refiero habla del establecimiento de nuevos tipos de asentamientos autónomos (Biótopos de Sanación) en todos los continentes. Esta información incluye el patrón original para la coexistencia entre humanos, así como entre humanos y el resto de los seres.

Si queremos que esta información inicie un nuevo campo morfogenético en todo el mundo, la misma tiene que ser compatible con el orden superior de la vida a partir del cual se originó todo, el orden que sostiene la cohesión de todas las cosas. Todos los seres están conectados con el nivel universal de la Matriz Sagrada. Todos los seres portan en sus genes la imagen de la Matriz Sagrada sin importar cuán alienados estén por las aberraciones de la historia. El plano social y el plano universal divino tienen que encontrarse para que acabe el sufrimiento sobre la Tierra. El “gran plan” consiste en facilitar esta transformación y en manifestar el orden de la Matriz Sagrada en la Tierra. Podemos hacerlo, ya que este orden está en nosotros. En el centro de la Matriz Sagrada hay un conjunto de principios éticos, ecológicos y espirituales que a todos nos son más o menos familiares. Todos hemos experimentado estas verdades en momentos especiales de nuestras vidas, en experiencias de solidaridad colectiva, observando la naturaleza, en las respuestas a nuestras oraciones, en sanaciones milagrosas y momentos de iluminación. También las conocemos por los libros de sabiduría clásicos como los Upanishads, el Dào Dé Jing y el Evangelio de Mateo, entre otros. También nos las muestran los resultados de la ciencia moderna. Todos conocemos y amamos la Matriz Sagrada cuando la encontramos en su pureza, y a pesar de eso la abandonamos una y otra vez debido a que nuestros hábitos de conducta han sido condicionados de otro modo.

El cambio de sistema se iniciará cuando los primeros grupos en la Tierra lo entiendan y actúen en consecuencia. Así se establecerá una nueva dirección evolutiva para la humanidad en consonancia con los preceptos de la Matriz Sagrada. Para ello se requiere tener una base teórica y experiencias comunitarias que permitan que los aspectos sociales del plan puedan ser comprendidos (como por ejemplo el significado del imperativo “no juzgar”). El “gran plan” es un paquete de información que abarca la construcción de comunidad, los temas de sexualidad, amor y pareja, la crianza de niños, la cooperación no violenta con animales, la sanación del agua, la producción de energía y alimentos, una nueva concepción de la economía y la interconexión entre los nuevos proyectos. Su alcance es global, pues es una idea compleja, ecológica, tecnológica, social y ética que aspira a la compatibilidad con los principios de la Matriz Sagrada en todas sus partes. En esencia, es siempre la misma idea de compatibilidad. Cuando comencemos con este cambio de sistema, los siguientes pasos se revelarán por sí mismos, ya que existe en nosotros un profundo conocimiento de estos procesos. En el ocaso de nuestro olvido emergen contornos que se van haciendo más claros: relaciones saludables entre hombre y mujeres, convivencia sana con los animales, con la naturaleza, con el agua, con el “espíritu santo” y con nuestro propio ser superior. La visión objetiva y clara de una vida hermosa existe latente en todas las personas. Usando las palabras de David Bohm, podemos decir que esta visión reside en el “orden implicado” del mundo. Hoy la debemos trasladar al “orden explicado”.

Construyendo un nuevo campo global

La evolución funciona mediante la creación de campos. Esto se aplica a la evolución en la naturaleza y a la evolución de la sociedad humana. La revolución industrial se extendió por todo el mundo después de que Watts desarrollara el motor a vapor en el siglo XVIII. Unos cien años después, la industria a gran escala comenzó a expandirse con el uso del petróleo. Con el desarrollo de la bomba nuclear comenzó la era nuclear. Con la invención de la tecnología informática comenzó una era cuyo final aun no podemos imaginar —parece que acaba de empezar. Estos desarrollos tecnológicos han dado a los hombres más y más poder sobre el mundo material, con escaso beneficio para la Tierra. ¿Qué pasaría si hiciéramos un descubrimiento de impacto equivalente en el área social (por ejemplo información creadora de campos)? Para mí es claro que si pudiésemos establecer realmente nuevos centros coherentes con la esencia de la Matriz Sagrada, un cambio de sistema global ocurriría rápidamente. Esto se explica por el hecho de que la información de la Matriz Sagrada —hacia la cual tiende esta transformación— está ya presente en todas partes. El proceso morfogenético global se basa en la resonancia del alma humana con el espíritu de la Matriz Sagrada. La sanación ocurre cuando esta resonancia está presente. Y esto es válido no solo para cada persona sino también para la humanidad como conjunto y para todas las regiones de la Tierra.

La nueva información tiene que entrar en el mundo a dos niveles. Primero, como modelos concretos (los Biótopos de Sanación). Segundo, diseminándose de manera global mediante tecnología. Con el primer nivel demostramos la viabilidad de los nuevos modelos. Con el segundo se acrecienta la buena disposición de la humanidad en relación a la nueva información disponible en la noosfera. Esto pone el campo de información de la Tierra en un “estado excitado”. Si tenemos en cuenta estos dos niveles podremos construir el núcleo de una nueva sociedad global.

Cómo el mundo material cambia mediante información

Una sola información, si es esencial, pude cambiar el mundo. Podemos estudiar el funcionamiento de procesos globales haciendo una analogía entre ellos y nuestros propios sistemas fisiológicos. Por poner un ejemplo sencillo: si estoy enfadado con alguien, mi cuerpo tiende a reaccionar con una agresión. Si más tarde descubro que mi enfado estaba basado en una confusión, y que la otra persona actuaba de buena fe, mi fisiología cambia inmediatamente. Mi cuerpo pasa de “modo enfado” a un modo de entendimiento y afinidad. Cambios como estos se pueden medir materialmente, bioquímicamente. Es notable; nuestros cuerpos reaccionan a información relevante liberando sustancias (neuropéptidos) que influencian de diferentes maneras todo nuestro organismo. Estas sustancias mensajeras provocan que el ADN produzca proteínas que influencian la coordinación física del cuerpo. Entendemos entonces cómo algo tan complejo como el sistema celular humano (que contiene 50 trillones de células) puede ser modificado con la recepción de una única y simple información. Experimentamos este fenómeno en las llamadas “curaciones milagrosas”, en las cuales una enfermedad aparentemente incurable es vencida a través de una oración, una experiencia positiva o nueva decisión de vida. El organismo recibe nueva información y reacciona a ella con un cambio completo de programa, de la enfermedad a la curación. A veces situaciones que duran solo unos minutos provocan cambios integrales. El organismo humano puede compararse con un caleidoscopio que muestra diferentes diseños dependiendo de cómo lo giremos. Todos los patrones están ya contenidos en el potencial del caleidoscopio.

¿Es posible que lo que es válido para un individuo sea también válido para el conjunto de la humanidad? Tal y como yo lo veo, las personas son células del súper-organismo de la humanidad. Cuando una información nueva, sanadora, compatible con la Matriz Sagrada, entra en la noosfera, afecta a todos los individuos. Debido a que todos estamos contenidos en la Matriz Sagrada, todos podemos recibir fuerzas sanadoras de la misma manera en que lo pueden hacer las células del cuerpo de un individuo. Sin embargo, nos hemos “distraído” debido al trauma de una larga historia de guerras. Nuestros sistemas se han deformado —mediante mecanismos epigenéticos— a menudo hasta el punto de quedar irreconocibles. Pero la imagen original permanece presente de manera latente. Si esa imagen original pudiese ser activada ahora mediante nueva información, la Matriz Sagrada sería reactivada internamente en el organismo (igual que una imagen original “oculta” en una película holográfica reaparece cuando iluminamos la película en el ángulo correcto). El hecho de que incluso un asesino se pueda convertir en un ser bondadoso cuando recibe una información profundamente humana se debe a que la Matriz Sagrada está latente en su organismo bajo la forma de su ser superior, que podríamos llamar “ātman” o naturaleza crística. De ello concluimos que cuando el organismo porta una información diferente podemos entrar en un estado en el que la guerra se vuelve imposible —fisiológicamente imposible.

El principio del “por sí mismo”

Así como un árbol crece por sí mismo, los biótopos emergen y los niños comienzan a caminar por sí mismos. Cuando un pintor, un bailarín o una compositora se entregan y o se fusionan con su trabajo, tienen la sensación de que la pieza en la cual trabajan fluye por sí misma. La vida funciona de acuerdo al principio del “por sí mismo”, produciendo espectáculos que parecen milagrosos por su fuerza y precisión, sin aparente esfuerzo. La comprensión de este principio (al que las tradiciones orientales llaman Wu Wei o Mo Chi Chu) es vital para una nueva cultura de paz. Y no solo comprenderlo, sino también practicarlo con una consciencia cada vez mayor. El funcionamiento de los nuevos proyectos comunitarios se enriquecerá con un cambio que irá, en palabras de Castaneda, de lo “tonal” a lo “nagual”.

Un tipo de auto-regulación al que podemos llamar auto-organización o auto-sanación emerge en coherencia con el campo de información de la Matriz Sagrada. Cuando la nueva información comienza a tener efecto y a ganar más impulso, pasa a funcionar “por sí misma” como un proceso morfogenético. Las personas involucradas no necesitan comprender cada detalle ni resolver terapéuticamente todos los conflictos de sus vidas. Ahora son genéticamente parte de un campo de sanación que se auto-organiza cada vez mejor. Se comportan como partículas de hierro en un campo magnético, posicionándose de acuerdo a las líneas de fuerza del campo. El “gran plan” que aquí describo contiene la información de los Biótopos de Sanación global. El plan es el campo magnético. Contiene muchas líneas de fuerza por las cuales cada cosa, cada persona, cada profesión tomará por sí misma una forma nueva. El plan genera auto-organización si los colaboradores locales y globales son coherentes con él. El plan mismo vendría a ser el “jefe”. Cuanta mayor coherencia con el plan sea capaz de establecer una comunidad, menos autoridades externas se requerirán. Tendríamos un nuevo concepto de lo que comúnmente se llama “democracia de base”.

Un fin absoluto a la violencia sexual: una visión nueva para la polaridad y el amor entre hombres y mujeres

El tema del amor erótico es una parte esencial del “gran plan”. Todos tenemos nuestro origen en la unión de un hombre y una mujer. Hombre y mujer son dos mitades de la humanidad y necesitan encontrar un nuevo modo de encontrarse: en completa confianza, con gran júbilo, sin violencia ni humillación. (Esto no es un juicio a favor o en contra de la homosexualidad. Cada camino en el amor sirve a la sanación en tanto y en cuanto sea un camino que respete la verdad interna de cada persona. Aquí solo me refiero a la polaridad biológica básica que nos trajo a la vida.)

¿Dónde está la verdad, más allá de las proyecciones convencionales? ¿En qué consiste esta polaridad, esta atracción mágica? ¿Existe una diferencia fundamental entre hombre y mujer más allá de los constructos culturales? ¿Será esto uno de los misterios más profundos de la creación? Para que sean posibles el amor duradero y la solidaridad, hombres y mujeres necesitan reconocerse mutuamente al nivel del alma. Esto requiere también que seamos honestos sobre nuestros deseos sexuales. En lo referente a la sexualidad, todos somos en cierto punto poliamorosos. Después de un tiempo en pareja, la mayoría de las personas experimentan deseo hacia otras personas. No hay nada malo en ello. Los viejos conceptos de relación y fidelidad son el problema, pues nos obligan a ocultar este deseo —incluso a nosotros mismos. Hay otro tipo de fidelidad, superior, que se basa en una confianza radical y que no se rompe cuando nuestra pareja se une a otra persona. Muchas desventuras tienen sus raíces en toda la desconfianza, mentiras y secretos que ensombrecen el amor erótico. Para poder restaurar la confianza entre amantes necesitamos un nuevo orden social que permita a las personas vivir su sexualidad de manera libre y honesta. Llamamos a esto “amor libre”. Es un término cultural, no una fantasía para masturbarse mentalmente. El campo del amor libre disuelve todas las obsesiones pornográficas ligadas a la violencia y la degradación, pues en él podemos conocer el contacto auténtico. A pesar de que no hemos resulto completamente el problema erótico al introducir el amor libre en Tamera, hemos al menos eliminado un bloqueo histórico —y seguimos aprendiendo. El amor libre solo es posible cuando hay mucha confianza entre las personas implicadas. Y para cultivar esta confianza son necesarias comunidades que funcionen.

También en la transición al amor libre hemos experimentado en nuestra comunidad el efecto del “por sí mismo”. Cuando introdujimos el campo del amor libre, las personas que así lo quisieron pudieron continuar con sus antiguas relaciones de pareja. Nadie lo impidió. De hecho siempre hemos apoyado las nuevas relaciones de pareja que fueron surgiendo. ¿Pero qué relación de pareja exclusiva resiste cuando se permite amar libremente? Y sin embargo, bajo nuevos fundamentos, la relación de pareja sigue siendo válida. Si la fidelidad entre dos personas perdura en un contexto de amor libre, entonces podemos contar con ello. Sexualidad libre y pareja no se contradicen; se complementan. (Sirva el autor como ejemplo.) Como escribí en mi libro Eros Unredeemed [Eros No Redimido]: “Solo puedes ser fiel si también se te permite amar a otros.”

Aceptar nuestra “animalidad” en la sexualidad es clave para la sanación. Me refiero al deseo puro de carne. Este contiene una fuerza vital enorme y es expresión de la Matriz Sagrada. La supresión permanente del deseo sexual no sirve a la paz, sino que ocasiona desastres. Hay un punto en la relación entre hombres y mujeres en el que se decide si en la Tierra hay guerra o paz. Este punto es la aceptación o no de los componentes animales en nuestra sexualidad. Los sistemas dominantes se basan en la supresión de energías sexuales elementales. Una gran mentira entra así al mundo, y el resultado es una guerra latente entre hombre y mujer. La lucha patriarcal contra la mujer y contra el cuerpo ha dejado heridas profundas tanto en las mujeres como en los hombres. Durante miles de años ha sido casi imposible para una mujer mostrar su “animalidad” sensual sin arriesgar su reputación o incluso su vida.

Nos enfrentamos aquí a un cambio de paradigma que podría ser más importante que todos los demás. Nuestra naturaleza sexual, en tanto expresión de la Matriz Sagrada, no pide violencia ni sumisión. Sin embargo, demanda una apertura animalística de la carne. Cuando esto se prohíbe, los límites se rompen de manera violenta y se abre el escenario a crueldades sadistas con las cuales la historia humana está hoy en día saturada. Las víctimas han sido casi siempre mujeres. (¡Debe haber un amor enorme arraigado en las mujeres para que todavía sigan amando a los hombres!). Cuando surge la confianza entre hombres y mujeres, cuando esta confianza alcanza las regiones más íntimas del deseo, cuando este proceso es duradero y colectivo, algo verdaderamente nuevo emerge. El holograma del miedo se transforma en un holograma de confianza. Nuevas sustancias mensajeras son liberadas en el cuerpo de la humanidad.

Los animales en una cultura de paz

En el proceso de construcción de un campo comunitario de paz, el comportamiento de los animales es un capítulo particularmente asombroso y divertido. Traigo el tema de los animales porque muestra cuán diferente será todo una vez que la humanidad se libere de su vieja forma de pensar. Los animales son un aspecto importante de la “utopía concreta” de la que hablamos. Una vez que el reino animal entendió que podía confiar en las personas que viven en Tamera, los perros y jabalíes comenzaron a usar nuestro terreno para refugiarse de cazadores y otras amenazas. De algún modo empezamos a comunicarnos con nuestros compañeros. Vimos serpientes acuáticas enrollándose en nuestras piernas o posando su cabeza en el vientre de cualquier persona. Las ratas no volvieron a tocar nuestro depósito de comida. Los jabalíes respetan nuestra huerta y cuando trajimos gallinas les pedimos a los animales salvajes (martas, mangostas y zorros) que las respetaran en las primeras semanas y no se las comieran. Dejamos la puerta del gallinero siempre abierta. Las gallinas salen hasta un límite marcado y nada les ocurre. Es como un milagro, pero pasa. Los animales salvajes cumplen los preceptos de la comunidad de paz y respetan nuestra autoridad. Se desarrolla así un tipo de intimidad entre seres humanos y animales que solo conocíamos de los cuentos de hadas. A través de estas experiencias entendimos cuánto buscan los animales la orientación de los seres humanos y cuán felizmente cooperan cuando hay confianza. De nuevo encontramos aquí la confianza en su forma más fundamental. La biología completa de un lugar parece transformarse cuando se asienta en un campo de confianza. Confianza es el nombre del cambio de época ante el que nos encontramos hoy día. Ningún ser vivo tendría miedo de otro si todos viviésemos juntos en confianza. Ninguna persona es capaz de torturar a un animal al que conoció en confianza. Esto abre una puerta para lograr una coexistencia no violenta entre todas las criaturas.

El proyecto global de los Biótopos de Sanación

Los Biótopos de Sanación son espacios modelo para la investigación y manifestación de un cambio de sistema en las áreas básicas de la existencia humana. Un cambio que nos saque de la matriz de miedo y nos lleve a la matriz de la sanación. Los Biótopos de Sanación trabajan generando información nueva para la sanación global. Esta información consiste esencialmente en la construcción de confianza entre las personas, y entre las personas y los animales. Tras cinco mil años de guerra, no se puede asumir que esta confianza exista; precisa ser restablecida acordando pautas éticas y sociales comunes. En condiciones de confianza, los canales para el conocimiento se abren. La confianza es el canal a través del cual el mundo superior se puede comunicar con nosotros. En el campo de la Matriz Sagrada existen un gran número de correlaciones sistemáticas. Por ejemplo, la habilidad de la humanidad para resolver los temas del amor depende, entre otras cosas, en la manera en que lidiemos con ratas, serpientes o las supuestas “plagas” en nuestros cultivos. Nuestros problemas sociales no se pueden resolver en un mundo lleno de mataderos, experimentación con animales y granjas de peletería. Un Biótopo de Sanación real no puede existir sin que a la vez se produzca, en las personas que lo habitan, un cambio profundo de paradigma en lo que respecta a la coexistencia de todos los seres. Las mejores innovaciones en las áreas de agua, energía y nutrición serán de poca ayuda si no existe un contexto social basado en la confianza —sobre todo confianza entre hombres y mujeres. Como ya he dicho, este es el punto crucial en el paquete de información para la sanación global: la confianza es la fuerza sanadora que libera sustancias mensajeras nuevas en el cuerpo de la humanidad. La confianza entre compañeros requiere una gran disposición para decir y escuchar la verdad de cada uno, y también un alto grado de solidaridad.

Los Biótopos de Sanación persiguen un objetivo mundial de orden superior. Por eso necesitan colaborar a nivel global. Los miles de personas que están actualmente buscando nuevos horizontes necesitan la orientación de un objetivo común, integral y planetario. La coherencia de un objetivo en común asegurará el éxito. Solo con estos fundamentos podrá surgir un movimiento global para la creación de un nuevo mundo que pueda disolver el poder del viejo mundo capitalista sin violencia. Estamos lidiando con relaciones de poder que no se resolverán dirigiendo ni convenciendo mayorías, ni con dinero o armas, sino simplemente con el poder de la información. Algo cambiará en la Tierra una vez que los primeros Biótopos de Sanación se establezcan y funcionen como he descrito. El mensaje se difundirá. Aumentará la probabilidad de que centros similares emerjan en más lugares. Las personas se darán cuenta de que existen respuestas muy concretas tanto para las cuestiones materiales —que incluyen energía, agua y alimento— como para las cuestiones sociales. Si utilizamos el potencial que tenemos disponible y no permitimos que las fuerzas del capitalismo nos detengan, ya nadie tendrá que morir de hambre, sed o frío, ni sufrir permanentemente por amor. Cada trozo de tierra, cada aldea, incluso cada barrio puede ser transformado en un Biótopo de Sanación.

Las personas preguntarán una y otra vez cómo comunidades relativamente pequeñas podrán vencer a los gigantes del capitalismo globalizado. La respuesta es siempre la misma: estando conectados con el poder universal de la Matriz Sagrada. Es importante que esto se entienda, pues es claro que hay una fuerza más poderosa que toda violencia. Ninguna planta podría crecer sin ella; ningún brote podría atravesar el asfalto.

El mensaje del “gran plan” tiene que ser oído. Para eso necesitamos buenos colaboradores en todos los países y la habilidad de crear redes eficientemente. El proceso morfogenético transportará la información por sí mismo cuando haya alcanzado cierta dimensión. En ese punto la información se difundirá por el mundo más rápidamente que las innovaciones de Silicon Valley, ya que esta información está latente en todos lados. Me gusta comparar este proceso con los de Silicon Valley porque creo que hay muchas similitudes entre la tecnología digital actual y la tecnología espiritual del futuro. En ambos casos la información se transmite de manera misteriosa; información e imágenes son enviadas sin la necesidad de cables y objetos lejanos son dirigidos remotamente.

He esbozado aquí brevemente una imagen pura de la vida contenida en la visión de los Biótopos de Sanación. Si esta imagen entra en el ordenador central, puede ser visible en todas las pantallas. La tecnología digital funciona así; y la consciencia humana funciona de la misma forma: está conectada con todos los otros puntos de la consciencia humana en el “internet espiritual”. Para reconocer la visión de la sanación tenemos que encontrar un lugar en nosotros mismos donde podamos verla y recibirla. Esto requiere principalmente un proceso meditativo de oración y visualización. Podemos ver la visión porque ya existe. Cada momento de visualización provoca y aumenta las probabilidades de su manifestación. Creo que la tecnología espiritual se desarrollará prácticamente de forma automática en las centros de paz venideros y que superará por mucho las capacidades digitales actuales. Mi compañera, Sabine Lichtenfels, recibe cada semana nuevas instrucciones utilizando este tipo de tecnología espiritual. Todos los seres están conectados con el internet biológico; todo está interconectado con el espíritu de la Matriz Sagrada y, por tanto, todos somos sensibles a su información. Lo que es importante para mí ahora es que el mayor número de personas posible comprendan el sistema informacional de la Matriz Sagrada y reconozca sus posibilidades. Ningún movimiento por la paz ha sido hasta ahora capaz de pensar la dimensión “inimaginable” de las potencialidades que se encuentran a nuestro alcance.
Malta, marzo de 2016

 

Lecturas relacionadas:

Terra Nova: Global Revolution and the Healing of Love (Traducción al español disponible en otoño de 2016)
Dieter Duhm, Verlag Meiga, 2015
ISBN 978-3927266544

La Matriz Sagrada: De la matriz de la violencia a la matriz de la vida. (Tomos 1 y 2)
Dieter Duhm, Verlag Meiga, 2012
ISBN 978-3927266452 y 978-3927266391

 

2 thoughts on “El Gran Plan y su Implementación

  1. Hola:
    Me gustaria saber si hay algun centro en España o si hay previsto iniciar alguno?
    Muchas gracias.

    • Hello Emilio, I reply in English! There is not yet such a centre in Spain, but our network extends into Spain. This fall the Spanish translation of the book “Terra Nova. Global Revolution and the healing of Love” will be published. We plan to go on tour in Spain and hope that more seeds are sprouting!

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