Defender lo Sagrado

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¿Cómo puede tener éxito el Movimiento por la Paz?

Queridos amigos de todo el mundo:

La pelea por Standing Rock ha terminado, al menos por ahora. Con la ayuda de Donald Trump y los bancos, la industria petrolera ha impuesto su agenda: la construcción de los oleoductos seguirá adelante. Nuestras oraciones están con ese puñado de personas que todavía están allí en pie.

El año pasado, miles de personas de todas las culturas y de todo el mundo viajaron grandes distancias para reunirse en Standing Rock. Llegaron a pesar del terrible frío para tomar parte en la resistencia. A estas alturas, casi todos se han ido. ¿Fue una fase pasajera, un breve episodio de una guerra de siglos en contra de la vida?

¿Qué pasaría si todas esas diferentes tribus y grupos de todos los continentes asumieran un objetivo común, una tarea común para cooperar en el futuro, específicamente en la construcción concreta y material de un mundo postcapitalista? La única manera de superar el sistema existente es fortalecer nuestra profunda convicción de que otra cosa vendrá luego. Pero ¿qué sería? ¿Qué vendrá después?

¿Tenemos una estrategia para superar permanentemente la violencia en el mundo de hoy? Esto significaría superar el poder del dinero, el poder de los bancos, el lobby petrolero, la industria farmacéutica, la industria armamentísitica y sus agentes en el gobierno. Tal estrategia, si pudiésemos encontrarla, ofrecería protección a todos los Standing Rock del mundo, tanto ahora como en el futuro. Las preguntas planteadas por Standing Rock son temas globales. ¿Existe un poder que posibilite que la vida, la vida basada en el amor y la confianza, supere a las fuerzas de la violencia? Esta es la pregunta ética y revolucionaria de nuestros tiempos. Nuestra respuesta es que sí, que tal poder existe.

Detrás de cada catástrofe actual, las fuerzas de la paz en el mundo están tomando forma. Tenemos una oportunidad realista para lograr la paz en un futuro próximo. Al oír esto, a menudo nuestra reacción es demasiado rápida. “No lo creo”, pensamos. Pero, ¿quién habría creído hace treinta años en aviones no tripulados o automóviles que se manejan solos? Los seres humanos son capaces de manifestar lo que creen, lo que puedan imaginar. Esto se aplica a todos los ámbitos de la vida, desde los deportes extremos hasta la investigación y la tecnología. Lamentablemente también incluye la posibilidad de aniquilación global. ¿Por qué no aplicar este poder a la sanación global y a la paz global?

Existe tal sufrimiento en el mundo actual que estamos obligados a reforzar nuestro trabajo de paz. Los acontecimientos inconcebibles en Alepo y Mosul, en Somalia y Sudán del Sur. Los refugiados en balsas inflables. También los matrimonios desintegrados en nuestros propios países, la pornografía infantil, la violencia sexual… Todo esto exige nuestra profunda introspección y que cambiemos profundamente nuestras propia forma de pensar.

250 millones de niños viven actualmente en zonas de guerra. 50 millones de niños refugiados buscan un nuevo hogar. La humanidad se enfrenta a una situación apocalíptica. La época del materialismo está al borde de la autodestrucción. Por un lado, parecemos estar al borde de una tercera guerra mundial. Por otro, una nueva civilización está surgiendo. La vida de miles de millones de seres humanos y animales dependerá de este cambio histórico. Podemos ofrecer a nuestros hijos —y a los hijos de nuestros hijos— un futuro digno de ser vivido si tomamos parte activa en esta transformación de la Tierra. Pero, ¿en qué consiste esta transformación?

Vivimos simultáneamente en dos realidades. Una es la realidad de un mundo en guerra global. A la otra la llamamos “Matriz Sagrada”. La “Defensa de lo Sagrado” fue y sigue siendo la solución para los sioux en Dakota. También es nuestra solución. Dentro de la Matriz Sagrada se encuentra lo sagrado mismo y el poder sanador de la vida. Llamamos “transformación” a la transición de una realidad a la otra. Estamos en el comienzo de un cambio de sistema planetario. La nueva civilización se construirá sobre la base de la Matriz Sagrada. Será el fundamento de nuevas comunidades. Comenzamos el Proyecto Global de los Biotopos de Sanación para hacer posible que muchos de estos grupos alrededor del mundo se conecten entre sí sobre esta base.

¿Qué es la Matriz Sagrada?

El documental “The Man who Swims with Crocodiles“, disponible en el Internet, muestra el amor entre un hombre y un cocodrilo. Los dos están conectados por una intimidad tan tierna que difícilmente pueda imaginarse que exista algo así incluso entre seres humanos. El hombre le da al cocodrilo adulto un beso en el hocico… y el efecto es tan místico que hasta que uno lo ve es difícil de creer. Pero la historia no es de otro planeta. Es real, aquí en la Tierra. Nos muestra simplemente algo que contradice todas las creencias y las proyecciones de miedo que nos han enseñado.

No es una historia única. La investigación con animales ha revelado muchos otros ejemplos. Se puede leer, por ejemplo, el libro Kinship with All Life [1]. En Tamera hemos tenido muchas experiencias similares: Simón, de nueve años, se encontró una noche a un jabalí con sus crías. En ningún momento tuvo miedo. Cuando un compañero de clase del barrio le preguntó al día siguiente por qué no había tenido miedo, él respondió: “El jabalí es igual que nosotros.” A esto, el joven vecino dijo: “Quiero ir a cuidar al jabalí contigo.” Aaron, de seis años, tropezó con un terrier encadenado que saltó sobre él. Aaron soltó un breve grito, pero luego dijo: “El perro no es malo. Sólo estaba impresionado, igual que yo.”

Estas experiencias describen un posible mundo de contacto con los animales —y una nueva puerta se abre ante nosotros. Todos estos acontecimientos muestran las posibilidades de otra existencia, una en la que no hay ya temor ni hostilidad. Muestran lo que la vida misma puede hacer cuando el miedo y la violencia no interfieren ni la destruyen. Es el mundo de la Matriz Sagrada, que existe como una posibilidad real y espera nuestro llamado. El mundo de la Matriz Sagrada es el patrón fundamental y entelequial de la vida. Es el objetivo de la nueva civilización planetaria. El mundo podría ser una historia de amor. El amor es el bien cultural más valioso de la humanidad. Es el aspecto sagrado de la existencia, nuestra base genética, escrita en los núcleos de nuestras células. Es la información básica de toda la vida que lucha hacia la unidad. El sacerdote jesuita y paleontólogo Teilhard de Chardin escribió: “A través del poder del amor los fragmentos del mundo se buscan los unos a los otros para que el mundo pueda reunirse”.

Quizá no podamos crear este mundo tan facilmente de un día para otro. Pero sin embargo podemos reconocer las condiciones desde las cuales este mundo puede surgir por sí mismo. En el caso del cocodrilo, la historia tiene un comienzo muy simple: el hombre encontró un pequeño cocodrilo herido a orillas del río. Durante dos años lo cuidó hasta que sanó. El hombre dijo: “No sólo necesita ser alimentado; necesita mi amor.” Cuando el cocodrilo sanó, el hombre quiso liberarlo. Pero el cocodrilo inmediatamente volvió a nadar hacia él. Desde entonces han sido amigos inseparables. ¿Podemos imaginar que podrían surgir nuevas comunidades en la Tierra en donde la gente y los animales, los niños y los padres, crezcan en este tipo de amistad —comunidades en las que no haya temor ni hostilidad entre seres humanos ni entre seres humanos y animales? ¿Podemos imaginar un mundo en el que el concepto de enemigo haya quedado obsoleto? ¿Estamos dispuestos a reconocer y poner en práctica las condiciones éticas, sociales, ecológicas y espirituales de las cuales pueda emerger un mundo semejante? Si nos podemos imaginar esto, ¿no estamos entonces muy cerca de atrevernos a comenzar, a hacer tal intento?

Si hoy podemos utilizar el poder de la tecnología para que un robot se pose en un cometa distante con una precisión microscópica, si podemos desarrollar sofisticados sistemas de armas capaces de destruir a cualquier enemigo en cualquier parte, ¿no podemos también desarrollar sistemas de vida en los que no haya armas, innecesarias porque aprendimos que nuestras pasiones sean guiadas por un poder superior?

Una red global está surgiendo en la Tierra con el objetivo de llevar estas ideas a la realidad. La llamamos Terra Nova. No está ligada a ningún grupo en particular, sino que pertenece a la información-mundo de la Matriz Sagrada.

La información es una de las materias primas básicas del mundo. Todo está guiado por información. Su potencial lo demuestra el extraordinario éxito de las industrias digitales de Silicon Valley. Parece ser un viaje sin límites. Lo mismo se aplica a nuestras vidas, cuando les permitimos ser guiadas por la información de la Matriz Sagrada. Es también un viaje sin límites, aunque en la dirección contraria. Depende de esta información fundamental si hay guerra o paz en la Tierra, si enfermamos o sanamos, si experimentamos celos o solidaridad en nuestras relaciones. Una civilización que durante milenios ha hecho la guerra tiene en su memoria celular la información de la desconfianza y la guerra. Es obvio que una civilización así responda a la información de la Matriz Sagrada poniéndose a la defensiva, con burlas y violencia. Pero esta actitud no la salvará de la autodestrucción. Incluso las industrias tecnológicas de hoy día no podrán seguir existiendo si continúan trabajando como lo han hecho hasta ahora, sin reevaluar sus principios éticos básicos. En un sistema que lleva milenios de guerra, la información dominante surge de traumas en el inconsciente colectivo de toda la humanidad y en la vida privada de cada individuo. También en nuestras vidas privadas todo depende de qué lado elegimos y qué información escuchamos. El sistema de violencia obtiene su poder de un cúmulo colectivo de miedo. Debemos reconocer este cúmulo y disolverlo.

Nuestras almas superiores pueden hacer cualquier cosa cuando nuestra voluntad superior está presente. Que surja en nuestras vidas una relación amorosa duradera depende de la información que dejamos entrar en nuestro sistema, y qué tanto la dejamos guiar nuestras computadoras de a bordo. Lo mismo se aplica al organismo colectivo de la humanidad en su conjunto: el camino que tomará la humanidad depende de la información que dejemos entrar en su cuerpo informativo. La historia de amor entre el hombre y el cocodrilo revela algo que es verdaderamente relevante para todo el planeta. Es muy profundo. Dentro de la visión de la Matriz Sagrada existe una posibilidad de salvación. Primero, tenemos que acostumbrarnos a esta posibilidad. Es tan mundano y sin embargo tan real —como el amor entre humanos y cocodrilos. Y sentimos profundamente que es verdad, que existe la posibilidad de una aventura amorosa planetaria. Sentimos que un mundo así podría existir, y que podríamos manifestarlo si juntos acordamos hacerlo. Cuando esto tiene éxito en un lugar, tendrá éxito en muchos otros.

La alianza sagrada de la vida incluye a todos los seres. Todos están conectados a este patrón básico, todos llevan esta visión en sus almas como una memoria antigua. Está integrado en la programación entelequial de la humanidad. Cuando un grupo de personas construye una nueva estructura de vida basada en la Matriz Sagrada, se activará una visión de la vida que se encuentra latente en el resto de los seres vivos. Tan pronto como esta visión se ponga en práctica en la vida real, será posible recibirla en todas partes. Porque la conciencia colectiva de la humanidad está en un “estado excitado”. En todas partes hay sensores que registrarán la imagen. En todas partes hay poderes que la manifiestan. Porque la visión será entendida y amada, a nivel celular, en todas partes. Este es el secreto del funcionamiento de la curación: curar a través del contacto con el poder sanador de la vida. Un niño enfermo puede llegar a sanar solamente porque un pequeño perro se pone a su lado.

Vemos que una lógica completamente diferente se pone en funcionamiento cuando la confianza, el amor y el cuidado (y no la hostilidad y el miedo) reinan entre los seres humanos y todas criaturas del mundo. Es un concepto de vida completamente diferente. Un concepto diferente de amor (de su sanación y de lo que el amor puede hacer). Es de hecho la idea de la Matriz Sagrada. Este concepto es la base para el paraíso: una tierra nueva, una utopía concreta y una humanidad que finalmente ha dejado atrás los antiguos campos de la hostilidad y la violencia. Una y otra vez debemos cuestionar los hechos y probar esta realidad. Hasta que veamos que esta utopía no es un sueño ni una ilusión. Es un mensaje escrito en el genoma de cada ser viviente que da cuenta de un tipo de cultura diferente para nuestro planeta.

Estamos hablando de un cambio de sistema planetario. En cada comunidad y en cada individuo. Dejamos de pensar “¿Qué obtengo?” y empezamos a pensar “¿Cómo puedo apoyar?” Es un cambio del egocentrismo a la participación. Un cambio en muchos niveles; del holograma del miedo al holograma del amor. En este contexto, el tema de Eros es central. Porque es el trauma más profundo. Los temas de sexo, amor, compañerismo y comunidad toman un nuevo significado cuando se reconectan con lo sagrado. A través del trabajo de construcción de confianza en la comunidad, el amor y la sexualidad deben ser liberados de toda la vieja degradación, hipocresía y mentiras. En una cultura erótica sin miedo ni mentiras, el patriarcado se derrumbará. Una nueva cultura se arraigará en una nueva relación entre los géneros. (Esto se describe con detalle en mis libros anteriores [2] [3].) Eros es también parte de lo sagrado —incluso en sus aspectos animales. La Diosa se revela a sí misma incluso en el cerdo revolcándose.

¿Qué es lo sagrado? Un mundo en donde las personas se mantienen unidas y se cuidan unas a otras, incluso en tiempos de necesidad —eso es parte de lo sagrado. Un mundo en donde los niños pueden confiar completamente en sus padres y de hecho en todos los adultos —eso es parte de lo sagrado. Un mundo en donde el interés sexual de una persona por otra no crea temor, celos ni odio en una tercera —ese es parte de lo sagrado. Un mundo en el que los animales se acercan a los seres humanos porque les damos la bienvenida y ya no tienen que temernos —eso es parte de lo sagrado. Un mundo en el que la tierra y el agua son vistos como organismos vivos y son cuidados —eso es parte de lo sagrado. Cuando un rescatista extiende su mano a un refugiado que se ahoga —eso es parte de lo sagrado. Y cuando la gente ora por alguien que está terminalmente enfermo y el enfermo se cura, lo sagrado ha logrado otro de sus innumerables milagros. No hace falta que lo llamemos “Dios”. Lo sagrado no necesita un nombre. Es el poder interior que nos une a todos y nos conecta eternamente con todos nuestros semejantes.

En el nombre del amor a todas las criaturas,
Dieter Duhm
Tamera, marzo de 2017

Referencias:
[1]   J. Allen Boone: Kinship With All Life.  Joanna Cotler Books
[2] Dieter Duhm: Terra Nova. Global Revolution and the Healing of Love. Verlag Meiga
[3] Dieter Duhm: The Sacred Matrix. From the Matrix of Violence to the Matrix of Life. Foundations for a New Civilization. Verlag Meiga

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